15 de noviembre de 2016

Encajar.

Hoy, después de meses sin subir, vengo a escribir otro rato porque estoy llena de cosas que debo dejar ir y que me apetece compartir. He tenido el blog abandonado por motivos ajenos y propios, y también porque no me gusta escribir por escribir, sin ton ni son. Me gusta tener algo que decir con lo que comparto, me gusta que, de alguna forma, se aprenda algo.

Y hoy, tras un tiempo reflexionando, me he topado con un vídeo que ha dado el pistoletazo de salida a mis sentimientos... Así que hoy quiero hablaros de la sensación de sentirse solo, de no encajar. Quiero contaros mi experiencia y cómo me siento, y daros un consejo que estoy empezando a aplicar.

Desde siempre me ha pasado que noto que no encajo en grupos grandes, y a veces en grupos pequeños. Siempre me han dicho que me pierdo por la boca... y es verdad. A muchas personas que me conocen puedo parecerles super abierta, y lo soy... pero también soy extremadamente insegura. Por eso, a veces cuando entro en grupos grandes no sé bien qué decir, y puedo comentar cosas que estén fuera de lugar. Por supuesto siempre soy respetuosa, pero mi humor no es el más acertado. Digamos que tengo un humor sarcástico y que, aunque pienso antes de hablar, en mi cabeza a veces las cosas suenan mucho mejor de lo que lo hacen al decirlas. Por ello puede parecer que no pienso ni las cosas... pero no es así.

Hace poquito me llegaron a comentar que mi personalidad pues... bueno, puede dar una impresión mala y puedo caer mal al principio. Probablemente quien me hizo el comentario lo dijese con la mayor bondad del mundo y sin ánimo de hacer daño, pero yo me sentí muy mal. Desde entonces no dejo de analizar cada paso que doy y cada cosa que digo, y no puedo dejar de sentirme mal y de pensar que le caigo mal a la gente. Ante este tipo de cosas es cuando uno tiene que sentarse y preguntarse si siempre comete el mismo fallo o si es que la gente es demasiado igual y tú demasiado diferente.

Yo he llegado a la conclusión de que a veces, por intentar ayudar y hacer con los demás lo que me gustaría que se hiciera conmigo, y por intentar encajar, doy la sensación de ser una... "ansiosa", por definirlo de algún modo. Por ejemplo, siempre estoy pendiente de lo que se hace a mi alrededor, por si puedo interceder para ayudar (aquí no me refiero a cotillear todo, si no que si alguien está hablando, por ejemplo, de algo que se escucha perfectamente, pues si considero que hace falta que ayude, me meto y ayudo). Entonces pues esta actitud no es siempre bienvenida y yo no puedo controlarla. Igual me pasa con las bromas. Si alguien cercano cuenta una broma, no puedo evitar sonreír. Si es un compañero de clase o trabajo y está más atrás, probablemente me gire y sonría... pues esto parece que también puede molestar porque da la sensación de que estás en todo. Entonces, aunque no lo hagas con maldad y lo hagas por agradar, puede resultar en lo contrario.

Esto son sólo dos ejemplos de mis experiencias en generales y más recientes... pero el no encajar puede suceder con muchas cosas. Por eso, tengo dos consejos en general: el primero de todo es buscar ayuda si lo consideras necesario. Si ves que puede que tengas un problema porque siempre te pasa igual y esto te hace sentir mal y hace que estés en un bucle sin salida... busca ayuda. Sin embargo, si es algo con lo que puedes convivir porque consideras que ya tienes personas estupendas con las que encajas, entonces la clave es en diferenciar "llevar" y "caer".

Me explico: en cualquier ambiente (clase, curso temporal, trabajo...) llévate bien con todos (se respetuoso, amable y ayuda cuando se te pida), pero no tienes por qué caerle bien a todo el mundo. Así que céntrate en lo que estés haciendo y ten en cuenta que el respeto y la amabilidad son lo primero. Da lo mejor de ti siempre y llévate bien con todos, pero no te fuerces a ti mismo, ni cambies tu personalidad por adaptarte a un grupo mayor o menor. Simplemente, actúa siempre lo mejor que puedas, y como te gustaría que fuesen contigo, estate a tope en la clase, en el trabajo... y llévate bien, porque al fin y al cabo son compañeros, no amigos. Y si de paso también son amigos, mejor que mejor. Pero si no, recuerda: llevarse bien y caer bien son cosas diferentes que no tienen siempre que ir de la mano.

Después de toda esta perorata ya conocéis mi parte más sensible y una de las que más me hacen sufrir: el no encajar. Siempre tiendo a pensar mal, siempre creo que a la gente no le caigo bien y etcétera, por lo que acabo teniendo problemas conmigo misma y estando triste y mal en mi interior. Así que poco a poco he aprendido a priorizar y, aunque todavía me cuesta y sigo intentando caer bien a todos, últimamente separo más lo de llevarme y caer, y me va mejor.

Edito: le he dado vueltas a publicarlo o no varios días... y creo que voy a hacerlo, porque esto también forma parte de quién soy. Se avecinan cambios en el blog, aunque no soy experta y probablemente vaya cambiando poco a poco. De momento las publicaciones se harán los martes, y serán mezcla de temas: TOPs, videojuegos, reflexiones, consejos varios y literatura. Puede que en un futuro me plantee pedir colaboraciones para que otras personas puedan publicar en mi blog y demás, pues son ideas que en otros blogs están haciendo y me encantan. Creo que es una forma super interesante de conocer cosas nuevas. En fin dulcecillos, os dejo que ya bastante he dado la brasa. Nos vemos el martes que viene con algo nuevo! Un besote!!

4 comentarios:

Mini Fu dijo...

La de cosas que este cojín dejó de hacer por intentar encajar. Sal de la caja y disfruta :)

Me alegro de tu retorno.

Besitos.

Lydia García dijo...

Pues sí, salir es lo que tengo que hacer... vivir al fin y al cabo, que la vida no dura para siempre y no se vive sola!

Me alegro de tu visita como siempre ^^

Un besote!

Carla Pinto dijo...

¡Hola holita!
Creo que nos parecemos mucho demasiado en este tema. Pienso exactamente como tú. A mí también me sale eso de sonreír a los demás o contestar si dicen algo en lo que puedo ayudar, pero a veces ponen cara como de "¿quién te ha preguntado nada?" y a veces me he sentido mal, la verdad. Pero ya pienso que soy así y punto, y si me siento bien siendo así, que piensen lo que quieran ^^

Me alegro mucho de tu regreso, pero mucho mucho mucho. Te he echado de menos...
Y por cierto, si quieres colaboración: aquí estoy

¡Un beso gigante!

Lydia García dijo...

Muchas gracias Carla!! Yo he echado mucho de menos leeros y escribir! Aunque ahora esta etapa que empiezo tengo menos tiempo, pienso dedicarme en las horas libres a bichear y escribir, porque las pasiones hay que cultivarlas también!

Respecto al tema del texto, me siento algo mejor cuando veo que no soy la única, aunque mal a la vez porque me encantaría ser capaz de controlarlo todo jajaja y ser capaz de pasar más. Pero bueno, poco a poco y sin presiones!

Un besote enorme guapa!! Gracias a todos por la paciencia!